Es probable que su dieta inflamatoria le haga engordar

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Piensa que la comida engorda. No son sólo las calorías. Es el fuego.

Un nuevo metaanálisis profundiza en esto y vincula directamente un tipo específico de dieta con el exceso de peso en los adultos. ¿El culpable? Alimentación proinflamatoria. Por lo general, esto significa consumir mucha comida chatarra ultraprocesada, carbohidratos refinados y carnes rojas. La alternativa incluye verduras, cereales integrales, legumbres y grasas saludables. Los investigadores encontraron que las personas con las puntuaciones inflamatorias más altas tenían probabilidades significativamente mayores de obesidad.

Lo que encontraron

Los investigadores reunieron datos de 22 estudios diferentes. La mayoría eran instantáneas transversales. Tres personas rastrearon durante varios años. Para medir el impacto de la dieta utilizaron el Índice Inflamatorio Dietético. Califica su comida en función de cómo activa los marcadores de inflamación. El DII analiza 45 componentes específicos, desde nutrientes hasta compuestos vegetales.

Los estudios transversales mostraron un vínculo pequeño y consistente entre puntuaciones altas de DII y mayor peso corporal. Los datos longitudinales contaron una historia más fuerte. Los tres estudios de cohorte apuntaron en la misma dirección. Uno mostró que las personas con dietas proinflamatorias enfrentaban un riesgo 32% mayor de tener sobrepeso. Otro encontró que cada punto en la escala DII se correlacionaba con un aumento significativo en el IMC. El tercero se hizo eco de la tendencia, incluso si las estadísticas estaban en el límite.

La conexión se mantiene en poblaciones diversas, independientemente de su demografía.

Por qué sucede

La obesidad y la inflamación bailan juntas. Es una calle de doble sentido. Cargar peso extra promueve la inflamación. La inflamación también puede provocar el aumento de peso. Un círculo vicioso. La inflamación crónica altera la regulación metabólica. Podría alterar las bacterias intestinales. Puede mitigar la sensibilidad a la insulina. Estos mecanismos hacen que al cuerpo le resulte más difícil mantener su peso bajo control. Todavía no conocemos los pasos moleculares exactos, pero la asociación es difícil de ignorar.

Cómo pivotar

No necesitas reformar tu vida. Se trabajan dos turnos.

  1. Suma antes de restar. Concéntrate en alimentos integrales ricos en fibra. Frijoles. Verduras de hojas verdes. Bayas. Cereales integrales. Se encuentran entre las opciones más antiinflamatorias. Espolvoree espinacas con los huevos de la mañana. Agregue bayas a un refrigerio. Pon lentejas en el plato para la cena.

  2. Cambie las cosas procesadas. Los alimentos ultraprocesados ​​provocan inflamación. Piense en snacks envasados, comida rápida y bebidas azucaradas. Reemplaza la bolsa de patatas fritas con nueces. Cambie los refrescos por agua con gas y fruta. Se trata de microajustes sostenibles.

El resultado final

Veintidós estudios. Múltiples poblaciones. El patrón es consistente. La alimentación proinflamatoria se vincula con un mayor peso corporal. Cíñete a los alimentos integrales. Obtenga más fibra. Reduzca el consumo de ingredientes procesados.

Es un consejo sencillo. Un consejo no necesariamente fácil.

¿Quién tiene tiempo para una nutrición perfecta? 🥗