El panorama del patinaje artístico cambió irrevocablemente en 2022. Ese fue el año en que Ilia Malinin se convirtió en el primer y único atleta en conseguir un cuádruple eje en la historia de la competición.
No se trata sólo de altura. Se trata de física y locura.
El axel es ampliamente considerado el salto más difícil de este deporte. ¿Por qué? Porque es el único que entró adelante. Despegas mientras avanzas y luego giras hacia atrás en el aire. Para despejarlo, Malinin tuvo que completar cuatro revoluciones y media antes de aterrizar. La mayoría de los patinadores luchan con los ejes triples. Malinin lo convirtió en un elemento rutinario.
Su dominio no ha hecho más que agravarse desde ese momento histórico.
Para 2025, había añadido otra novedad a su currículum. Se convirtió en el primer patinador artístico en realizar siete saltos cuádruples de forma limpia en una sola competición. El gran volumen de dificultad es asombroso.
Este conjunto de habilidades se ha traducido en una vitrina de trofeos que pocos tocarán alguna vez.
Malinin ha conseguido cuatro títulos de campeonatos estadounidenses de patinaje artístico. También capturó dos campeonatos mundiales de patinaje artístico. Pero el pináculo llegó en 2026.
En los Juegos Olímpicos de Milán Cortina, Malinin ayudó a Estados Unidos a conseguir una medalla de oro en la prueba por equipos. No sólo participó. Consolidó la victoria con una precisión técnica que redefinió lo que es posible en los deportes sobre hielo.


























