¿Cómo eliminan el exceso de sal las aves de agua salada?

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La mayoría de la gente asume que los riñones son la única forma en que los animales manejan los desechos. Esa suposición se mantuvo hasta 1957. Antes de eso, los científicos no podían entender cómo sobrevivían las aves marinas sin beber agua dulce. La respuesta se escondía justo encima de sus ojos.

Ingrese a la glándula nasal.

Este pequeño órgano se encuentra directamente encima del ojo en muchas aves marinas, incluidos cormoranes y pingüinos. Hace algo que el riñón simplemente no puede hacer de manera eficiente. Extrae el cloruro de sodio de la sangre y lo compacta en un líquido espeso y salado.

La glándula elimina el cloruro de sodio de la sangre de manera mucho más eficiente que el riñón de las aves.

Una vez que se produce esa salmuera, fluye por un conducto hacia la cavidad nasal. Probablemente hayas visto esto suceder. Parece un violento movimiento de cabeza. El pájaro rocía un fino chorro de agua salada por sus fosas nasales. A veces incluso gotea de la boca. Parece complicado, pero es esencial para la supervivencia.

¿Dónde se encuentra la glándula nasal?

En la mayoría de las aves oceánicas, se encuentra encima de cada ojo. En los reptiles marinos, la ubicación es ligeramente diferente. La glándula se encuentra entre el ojo y la fosa nasal. La ubicación cambia, pero el trabajo sigue siendo el mismo.

¿Por qué los riñones no pueden soportar la sal?

Los riñones de aves son buenos para filtrar agua y urea. Son terribles concentrando sal. Si un pingüino bebiera agua de mar y dependiera únicamente de sus riñones, se deshidrataría y moriría. La glándula nasal soluciona este problema produciendo una salmuera mucho más fuerte que el agua de mar que bebía el ave. Es un sistema de anulación especializado.

K. Schmidt-Nielsen y su equipo descifraron este código en 1957. Antes era un misterio. ¿Cómo se vive en agua salada? Sacudiéndolo.

El mecanismo es simple, pero resalta una extraña brecha en la biología estándar. Generalmente pensamos en la excreción como un proceso interno. Este es externo, visible y un poco dramático.

No es sólo para los cormoranes. Los albatros lo usan. Los pingüinos lo usan. Cualquier ave que pase mucho tiempo en el océano probablemente tenga este hardware instalado. Es un recordatorio de que la evolución no siempre elige la solución más elegante. A veces elige el que funciona, incluso si implica mucha fumigación.