El reflujo biliar ocurre cuando la bilis, un líquido digestivo del hígado, regresa al esófago. Si bien ninguna dieta puede curar el reflujo biliar, controlar la elección de alimentos puede ayudar a aliviar el malestar, especialmente si también experimenta reflujo ácido. La conclusión clave es que la dieta puede ayudar a controlar los síntomas, pero no es un tratamiento independiente. Si los síntomas son graves, puede ser necesaria una intervención médica, incluidos medicamentos o cirugía.
Comprender el reflujo biliar y el reflujo ácido
Muchas personas experimentan reflujo ácido y biliar simultáneamente. El reflujo ácido ocurre cuando el esfínter esofágico inferior (EEI), una válvula entre el estómago y el esófago, se abre de manera inapropiada, lo que permite que el ácido del estómago aumente. Los cambios en la dieta se dirigen principalmente a los síntomas del reflujo ácido, ya que hay menos evidencia directa que vincule el estilo de vida con el reflujo biliar en sí. Sin embargo, reducir el reflujo ácido puede mejorar indirectamente el malestar general.
Estrategias dietéticas para el alivio
Varias opciones de alimentos pueden potencialmente reducir los síntomas. El objetivo es evitar alimentos que debiliten el EEI o aumenten la producción de ácido estomacal:
- Limita los alimentos grasos: La grasa relaja el EEI, ralentiza la digestión y aumenta el reflujo.
- Evite el alcohol: Al igual que la grasa, el alcohol debilita el EEI e irrita el esófago.
- Reducir los irritantes: Las bebidas con cafeína y carbonatadas, las frutas cítricas, el chocolate, los aderezos a base de vinagre, las cebollas, la menta, los alimentos a base de tomate y los platos picantes pueden empeorar los síntomas.
Considere estas alternativas bajas en grasas:
- Lácteos bajos en grasa
- claras de huevo
- Mariscos magros (cangrejo, gambas, atún en agua)
- Frijoles, lentejas y guisantes.
- Avena, arroz y fideos con salsas ligeras
- Frutas y verduras
Comer comidas más pequeñas y más frecuentes y mantenerse erguido durante 2 a 3 horas después de comer también puede ayudar. Para las personas con sobrepeso u obesidad, la pérdida de peso puede reducir la probabilidad de reflujo.
El papel de la fibra en el manejo de la bilis
Si bien la investigación es limitada, la fibra dietética puede desempeñar un papel. La fibra interactúa con los ácidos biliares, reduciendo potencialmente sus niveles.
Hay dos tipos principales:
- Fibra soluble: Forma una sustancia similar a un gel, que reduce el colesterol y ayuda a eliminar los ácidos biliares del cuerpo. Se encuentra en frutas, verduras, avena, nueces, semillas y legumbres.
- Fibra insoluble: Agrega volumen a las heces, ayudando a la digestión.
Los estudios en animales sugieren que la fibra reduce los niveles de ácidos biliares, pero aún se necesitan estudios en humanos. Aumentar el consumo de fibra soluble puede ser beneficioso en general para las personas con reflujo.
Cuándo buscar ayuda médica
Los ajustes en la dieta pueden ayudar a controlar el malestar, pero no son una cura. Si los síntomas persisten o empeoran, consulte a un proveedor de atención médica. Es posible que se necesiten medicamentos o cirugía en casos graves.
“A menudo es necesario realizar prueba y error cuando se trata el reflujo biliar”, y los síntomas persistentes pueden requerir una intervención más agresiva.
En última instancia, comprender su cuerpo y trabajar en estrecha colaboración con profesionales médicos es fundamental para un tratamiento eficaz.
































