El virus del papiloma humano (VPH) es una infección extremadamente común, que se transmite principalmente a través del contacto piel con piel, y la mayoría de las personas sexualmente activas contraen al menos un tipo a lo largo de su vida. Aunque a menudo son inofensivas, ciertas cepas del VPH pueden tener consecuencias graves para la salud, incluidos varios tipos de cáncer. Este artículo desglosa los datos sobre el VPH: cómo se propaga, qué hace, cómo se diagnostica y las mejores formas de protegerse.
¿Qué es el VPH?
El VPH no es un virus único; es un grupo de más de 150 virus relacionados, cada uno numerado (por ejemplo, VPH 16, VPH 18). Estos virus infectan las células de la piel o las membranas mucosas (áreas como la boca, la garganta, el cuello uterino, la vagina y el ano). Los tipos de virus se dividen en dos categorías principales:
- VPH de bajo riesgo: Causa verrugas (piel o genitales), pero generalmente no produce cáncer.
- VPH de alto riesgo: Puede provocar cambios celulares que con el tiempo provocan cáncer. Los VPH 16 y 18 son responsables de la mayoría de los cánceres relacionados con el VPH.
El virus se puede transmitir a través de cualquier contacto piel a piel, incluida la actividad sexual (vaginal, anal u oral), pero incluso el contacto casual puede transmitir ciertas cepas. Muchas infecciones desaparecen por sí solas, pero la principal preocupación son las cepas persistentes de alto riesgo.
¿Cómo causa cáncer el VPH?
Los tipos de VPH de alto riesgo pueden alterar las células durante años o incluso décadas, aumentando el riesgo de varios tipos de cáncer:
- Cáncer de cuello uterino: Casi todos los casos están relacionados con el VPH. Los exámenes periódicos son vitales para la detección temprana.
- Cáncer anal: Más del 90% de los casos son causados por el VPH.
- Cáncer de orofaringe: (boca y garganta) El VPH es ahora una causa importante, especialmente en personas más jóvenes con antecedentes de sexo oral.
- Cáncer de vagina, vulva y pene: El VPH también desempeña un papel importante en estos cánceres.
La infección no causa cáncer inmediatamente ; es un proceso lento de cambios celulares. Sin embargo, debido a que el virus puede permanecer latente durante años, es posible que los síntomas no aparezcan hasta que la enfermedad esté avanzada.
Diagnóstico del VPH y sus complicaciones
El diagnóstico del VPH depende del tipo y la ubicación de la infección.
- Verrugas: Fácilmente visibles durante un examen físico. Las biopsias de piel pueden confirmar el diagnóstico.
- Verrugas genitales/anogenitales: Se pueden resaltar usando ácido acético.
- Detección de cáncer de cuello uterino: La prueba del VPH puede detectar el virus en las células del cuello uterino antes de que se desarrolle el cáncer, lo que permite una intervención temprana. Las mujeres pueden incluso recolectar ellas mismas muestras para realizar pruebas.
- Cáncer de orofaringe: Se diagnostica mediante biopsias de tejido de garganta.
La detección temprana es clave. Si se encuentran cambios precancerosos, tratamientos como la crioterapia (congelación), la cirugía o los medicamentos pueden prevenir el desarrollo del cáncer.
Prevención y tratamiento del VPH
El método de prevención más eficaz es la vacuna contra el VPH. Gardasil 9 protege contra nueve cepas del VPH, incluidas las responsables de la mayoría de las verrugas genitales y el cáncer. La vacuna está aprobada para personas de 9 a 45 años. Se recomienda la vacunación de rutina a los 11 o 12 años, e idealmente antes de que comience la actividad sexual.
No existe cura para el VPH en sí, pero los tratamientos pueden controlar los síntomas y las complicaciones:
- Verrugas: Tratamientos de venta libre, crioterapia o extirpación quirúrgica.
- Células precancerosas: Se eliminan mediante crioterapia, tratamiento con láser u otros procedimientos.
- Cáncer: Tratado con terapias estándar contra el cáncer (quimioterapia, radiación, cirugía).
Estadísticas y disparidades del VPH
Aproximadamente 42,5 millones de estadounidenses viven con el VPH y cada año se producen 13 millones de nuevas infecciones. Aproximadamente 37.000 cánceres relacionados con el VPH ocurren anualmente en los EE. UU. Las tasas de infección varían según la raza y el grupo étnico, siendo los adultos blancos los que tienen la incidencia más alta y los asiáticos/isleños del Pacífico la más baja.
Conclusión
El VPH es una infección común con consecuencias potencialmente graves. La vacunación es la forma más eficaz de prevenir infecciones, mientras que las pruebas de detección periódicas (pruebas de Papanicolaou y de VPH) son cruciales para la detección temprana de cambios precancerosos. Comprender los riesgos y tomar medidas preventivas puede reducir significativamente la carga de enfermedades relacionadas con el VPH.






























