La verdad sobre el té y la pérdida de peso: lo que dice la ciencia

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El té es la segunda bebida más consumida en el mundo y por una buena razón: está relacionado con numerosos beneficios para la salud. Pero, ¿beber té en realidad puede ayudarte a perder peso? La ciencia es compleja, pero a continuación presentamos un desglose de lo que los investigadores saben (y no saben) sobre cómo los diferentes tés podrían afectar su peso corporal.

Cómo el té podría ayudar a perder peso

Cambiar las bebidas altas en calorías por té puede contribuir a la pérdida de peso simplemente reduciendo la ingesta total de calorías. Por ejemplo, cambiar una bebida de café azucarada por un té sin calorías puede ahorrar cientos de calorías al día. Pero más allá de eso, ciertos tés contienen compuestos que pueden influir directamente en el metabolismo y la descomposición de las grasas.

Se cree que las catequinas, un tipo de compuesto vegetal que se encuentra en muchos tés, estimulan el metabolismo al aumentar la velocidad a la que el cuerpo quema grasa. El té verde es particularmente rico en estos compuestos, incluido el galato de epigalocatequina (EGCG), que ha sido ampliamente estudiado por sus beneficios para la salud.

La forma en que se procesa el té afecta su composición nutricional, lo que significa que algunas variedades pueden ser más efectivas para perder peso que otras. He aquí un vistazo a cinco tipos clave:

1. Té Verde: La Opción Más Estudiada

El té verde destaca como el té más investigado para adelgazar. Los estudios sugieren que puede reducir el riesgo de obesidad abdominal, especialmente en mujeres. Es probable que esto se deba a los efectos combinados de EGCG, cafeína y metilxantina, que promueven la oxidación (quema) de grasas e inhiben la síntesis (almacenamiento) de grasas.

Sin embargo, la cafeína es clave: las investigaciones muestran que el té verde sólo es eficaz para perder peso cuando se combina con 80 a 300 mg de cafeína al día. La combinación parece apuntar directamente a las células grasas, inhibiendo potencialmente su desarrollo. Aún se necesita más investigación, pero la evidencia es prometedora.

Precaución: El té verde puede interactuar con anticoagulantes como la warfarina. Consulte a su médico si toma algún medicamento antes de usar suplementos de té verde.

2. Té negro: un enfoque audaz

El té negro sufre una oxidación extensa, lo que le confiere un sabor más atrevido y beneficios potencialmente únicos. Este proceso altera los polifenoles del té negro, lo que puede reducir la ingesta de calorías y disminuir la absorción de grasas. Un estudio anterior sugirió que una mezcla de extracto de té negro, verde y de morera causaba malabsorción de carbohidratos.

Las investigaciones emergentes también sugieren que el té negro podría alterar las bacterias intestinales para combatir la obesidad. Los estudios en ratones demostraron que la suplementación con extracto de té negro conducía a una pérdida de peso comparable a una dieta baja en grasas. Se necesitan estudios en humanos para confirmar estos efectos.

3. Té Oolong: un término medio

El té oolong se sitúa entre el té verde y el negro en términos de oxidación y sabor. Contiene catequinas y teaflavinas, junto con cafeína, lo que la convierte en otra posible ayuda para perder peso. Algunos estudios sugieren que beber té oolong puede estimular el metabolismo nocturno, aumentando la descomposición de grasas hasta en un 20%.

Sin embargo, estos estudios son pequeños y de corto plazo, por lo que se necesita más investigación para determinar los efectos a largo plazo. Un estudio encontró que aproximadamente el 70% de los participantes obesos perdieron más de 2 libras en seis semanas mientras bebían cuatro tazas de té oolong al día.

4. Té blanco: la opción menos procesada

El té blanco es el menos procesado de todos los tés y conserva altos niveles de antioxidantes antiinflamatorios y EGCG para quemar grasa. Puede acelerar la descomposición de las grasas y prevenir la formación de nuevas células grasas. Un estudio demostró que el consumo de té blanco conducía a una disminución del peso corporal, la circunferencia de la cintura y el IMC cuando se combinaba con dieta y ejercicio.

5. Té de hibisco: más allá de la pérdida de peso

El té de hibisco es conocido por reducir la presión arterial y el colesterol. Algunos estudios sugieren que también puede ayudar a controlar el peso al reducir la grasa corporal, el IMC y la relación cadera-cintura. Sin embargo, la mayoría de las investigaciones se centran en el extracto de hibisco, no en el té elaborado, por lo que se necesitan más estudios.

El resultado final

Si bien el té puede ofrecer algunos beneficios para perder peso, no es una solución mágica. La mayoría de los estudios utilizan extractos concentrados o cápsulas, en lugar de té preparado. Los efectos suelen ser modestos y se necesitan más ensayos en humanos a gran escala.

En última instancia, el control de peso sostenible requiere cambios en la dieta y el estilo de vida. Beber té simple y sin azúcar puede ser una parte saludable de ese proceso, pero no reemplaza una dieta equilibrada y el ejercicio regular.