Si bien la toronja suele ser el primer alimento que nos viene a la mente cuando pensamos en la vitamina C, muchas otras opciones proporcionan dosis aún mayores de este nutriente esencial. La vitamina C es vital para la función inmune, la cicatrización de heridas y la salud en general, y debido a que nuestros cuerpos no la producen ni la almacenan, una ingesta dietética constante es crucial. A continuación presentamos siete alimentos que superan al pomelo en contenido de vitamina C.
Cerezas de acerola: una fuente inagotable de vitamina C
Las cerezas acerola rojas (también conocidas como cerezas de Barbados) lideran el grupo con la asombrosa cantidad de 1650 mg de vitamina C por taza, lo que proporciona más del 2200 % del valor diario recomendado para las mujeres y el 1833 % para los hombres. Estas frutas ácidas y sudamericanas no contienen solo vitamina C; También cuentan con fitonutrientes que pueden reducir el riesgo de enfermedades crónicas.
Escaramujos: algo más que flores bonitas
Los escaramujos, las vainas de las plantas de rosas, contienen 541 mg de vitamina C por taza, superando el 700% del valor diario. Históricamente utilizado en mermeladas, jaleas e incluso vino, el escaramujo ofrece no solo vitamina C sino también una variedad de antioxidantes que pueden apoyar la función inmune, reducir la inflamación y retardar el envejecimiento.
Guayaba: un impulso tropical
La guayaba aporta una sustancial 376 mg de vitamina C por taza, más de cinco veces la cantidad que se encuentra en una porción equivalente de pomelo. Más allá de la vitamina C, la guayaba aporta fibra para la digestión, además de vitamina A, calcio y otros nutrientes esenciales.
Grosellas negras: bayas pequeñas, grandes beneficios
Estas bayas de color morado oscuro ofrecen 203 mg de vitamina C por taza, lo que proporciona más del 270 % del valor diario para las mujeres. Las grosellas negras también contienen ácido gamma-linolénico (GLA), un ácido graso esencial, y antocianinas, poderosos antioxidantes que les dan su color profundo.
Pimientos rojos: una fuente crujiente
Una taza de pimientos rojos picados contiene 191 mg de vitamina C, superando el 250 % del valor diario. Estos pimientos también son ricos en vitamina A, ácido fólico y otros nutrientes que favorecen la salud ocular, la inmunidad y la absorción de hierro.
Brócoli: más allá de las verduras
El brócoli proporciona 81,2 mg de vitamina C por taza, lo que cubre más del 100 % de las necesidades diarias de las mujeres y el 90 % de los hombres. Esta verdura crucífera también está repleta de vitaminas K y A, fibra y antioxidantes que favorecen la salud del corazón y la producción de colágeno.
Coles de Bruselas: pequeñas pero poderosas
Las coles de Bruselas ofrecen 74,8 mg de vitamina C por taza, junto con una dosis impresionante de vitamina K. Al igual que el brócoli, contienen compuestos de azufre relacionados con posibles efectos anticancerígenos y antiinflamatorios.
En conclusión, si bien la toronja sigue siendo una buena fuente, muchos alimentos la superan con creces en contenido de vitamina C. La incorporación de estas opciones ricas en nutrientes a su dieta garantiza una ingesta óptima de esta vitamina esencial, lo que favorece la función inmune, la cicatrización de heridas y la salud a largo plazo.
