Pequeños cambios diarios pueden prolongar significativamente la vida útil: según un nuevo estudio

5

Un estudio reciente publicado en The Lancet revela que incluso pequeños aumentos en la actividad física (tan solo cinco minutos adicionales de caminata rápida por día) pueden reducir sustancialmente el riesgo de muerte prematura. La investigación, que analiza datos de más de 135.000 adultos en EE. UU., Noruega y Suecia, subraya que es posible que no sea necesario que las recomendaciones actuales de salud pública sean de todo o nada.

Hallazgos clave:

  • Aumento de actividad: Agregar solo 5 minutos de actividad de intensidad moderada al día podría reducir la mortalidad por todas las causas hasta en un 10 %. Duplicar esto a 10 minutos podría conducir a una reducción del 15%.
  • Reducción del tiempo de sedentarismo: Reducir 30 minutos de inactividad diaria está relacionado con una reducción del 7 % en las muertes, mientras que una hora menos podría reducir el riesgo de mortalidad en un 13 %.
  • Accesibilidad: El estudio enfatiza la viabilidad de estos cambios, particularmente para personas menos activas, lo que demuestra que incluso los ajustes mínimos pueden generar importantes beneficios para la salud.

Por qué esto es importante:

Durante décadas, las directrices de salud pública se han centrado en lograr 150 minutos de ejercicio de intensidad moderada por semana. Sin embargo, esta nueva investigación sugiere que las mejoras incrementales no sólo son efectivas sino también más realistas para una adopción generalizada. El autor principal del estudio, Ulf Ekelund, PhD, explica que estos hallazgos resaltan el potencial de prevenir el 10% de todas las muertes simplemente fomentando pequeños cambios diarios. Esto es particularmente relevante en un mundo donde los estilos de vida sedentarios son cada vez más comunes.

Aplicaciones prácticas:

El estudio sugiere varias formas de incorporar más actividad a las rutinas diarias:

  • Elección de escaleras en lugar de ascensores.
  • Caminar o andar en bicicleta para distancias cortas.
  • Participar en pasatiempos activos como la jardinería, el baile o incluso tareas domésticas intensas.

Perspectiva de expertos:

Bethany Barone Gibbs, PhD, epidemióloga que no participó en el estudio, enfatiza que esta investigación proporciona evidencia convincente de que los aumentos más pequeños en la actividad son importantes. “Sería fantástico lograr que toda la población alcanzara el objetivo de 150 minutos por semana, pero este estudio muestra el impacto potencialmente grande del cambio mucho más factible de solo 5 minutos por día”.

Conclusión:

Los hallazgos refuerzan la importancia de la actividad física para prolongar la vida, incluso en pequeñas dosis. Al realizar pequeños ajustes en las rutinas diarias, las personas pueden mejorar significativamente su salud y bienestar. Estos resultados desafían la sabiduría convencional y sugieren que los mensajes de salud pública deberían priorizar cambios accesibles en lugar de centrarse únicamente en objetivos ambiciosos.