La endometriosis es una enfermedad crónica común, aunque a menudo incomprendida, que afecta a millones de mujeres. Ocurre cuando un tejido similar al revestimiento del útero crece fuera del útero, lo que provoca dolor, inflamación y potencialmente infertilidad. Si bien no existe cura, existen tratamientos eficaces para controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida. Comprender la condición y las opciones disponibles es clave para los afectados.
¿Qué es la endometriosis?
El problema central es que el tejido mal colocado se comporta como si perteneciera al interior del útero: se espesa, se descompone y sangra con cada ciclo menstrual. Esto provoca inflamación, formación de tejido cicatricial y dolor pélvico crónico. Si no se trata, la endometriosis puede empeorar con el tiempo, lo que afecta la vida diaria y la salud reproductiva. La causa exacta aún no está clara, pero los factores genéticos, las respuestas del sistema inmunológico y los desequilibrios hormonales influyen.
Opciones de tratamiento: de la medicación a la cirugía
El manejo de la endometriosis implica un enfoque multifacético adaptado a la gravedad de los síntomas y los objetivos individuales. El primer paso suele ser la terapia médica:
- Alivio del dolor: Los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE) de venta libre, como el ibuprofeno, pueden reducir el dolor leve a moderado.
- Control hormonal: Las píldoras anticonceptivas, los parches, los DIU o las terapias con GnRH (como elagolix) suprimen las fluctuaciones hormonales que estimulan el crecimiento de la endometriosis. Estos pueden reducir significativamente los síntomas, pero a menudo no eliminan el problema subyacente.
- Inhibidores de la aromatasa: Usados con menos frecuencia, estos medicamentos reducen los niveles de estrógeno y pueden ser una opción después de la menopausia o en casos específicos.
Cuando la medicación falla o los síntomas son graves, se hace necesaria la cirugía.
- Cirugía Laparoscópica: Mínimamente invasiva, consiste en extirpar las lesiones de endometriosis a través de pequeñas incisiones. Suele ser un procedimiento ambulatorio, pero la recuperación varía.
- Histerectomía: La extirpación completa del útero. Es una medida drástica, reservada para casos graves en los que otras opciones fallan, y significa que no habrá futuros embarazos.
Nota importante: La endometriosis suele reaparecer después de la cirugía, a menos que se continúe con la supresión hormonal. Los anticonceptivos continuos o los agonistas de GnRH se recetan comúnmente en el posoperatorio para prevenir los brotes.
Estilo de vida y enfoques dietéticos
Si bien no es una solución independiente, ciertos cambios en el estilo de vida pueden complementar el tratamiento médico:
- Dieta antiinflamatoria: Concéntrese en frutas, verduras, ácidos grasos omega-3 (pescado, nueces) y fibra. Limite los alimentos procesados, las carnes rojas y las grasas saturadas.
- Hidratación y evitación de irritantes: Manténgase hidratado y minimice la cafeína, el alcohol y los azúcares agregados.
- Ingesta de magnesio y zinc: Estos nutrientes desempeñan un papel en la reducción de la inflamación.
Estos cambios no curarán la endometriosis, pero pueden ayudar a controlar el dolor y mejorar el bienestar general.
El panorama a largo plazo
La endometriosis es una enfermedad crónica que no tiene una única “solución”. La solución más definitiva a largo plazo es detener la menstruación por completo, ya sea mediante la menopausia o una intervención quirúrgica. Sin embargo, muchas mujeres controlan los síntomas de forma eficaz con medicación continua y ajustes en el estilo de vida. La clave es una gestión proactiva y trabajar estrechamente con un proveedor de atención médica para encontrar el mejor enfoque.
“Después de la cirugía, comúnmente suprimimos la endometriosis recurrente comenzando con píldoras anticonceptivas continuas”, dice la Dra. Leena S. Nathan. “Esto es seguro y eficaz. El objetivo es evitar tener un período, lo que puede provocar más implantes y sangrado dentro de la pelvis”.
En última instancia, la endometriosis requiere conciencia y tratamiento durante toda la vida. Si bien existen tratamientos desafiantes, efectivos para mantener la calidad de vida y prevenir complicaciones graves.
